Para crear una cultura de ventas en cualquier ambiente, debemos tener claro que vender no es simplemente un puesto de trabajo o una simple actividad. ¡Vender es un estilo de vida!
Vender no es sencillamente hacer que una persona pague por un producto o servicio que estamos ofreciendo, es mucho más. Es persuadir y llegar a convencer a esa persona de comprender que tu punto de vista es correcto y que necesita lo que tienes para ofrecer. Es crearle interés a alguien desde un enfoque de beneficios, gustos y razones reales y lógicas.
Sabemos que podemos vender productos y servicios, es lógico. Pero también vendemos conceptos, ideas, hábitos, valores, imagen, actitudes, formas de hablar y de actuar entre muchas otras cosas.
Sin importar el puesto de trabajo que ocupes en tu empresa, estás vendiendo cuando sonríes, cuando miras a las personas a los ojos, cuando escuchas con atención, cuando propones, cuando persuades, cuando haces reír y cumples lo acordado.
Comprendamos que el territorio de ventas no es solo para vendedores, ya que todos los días desde que salimos de nuestra casa empezamos a «vendernos» a las demás personas.
Es por esto que vender es una cultura, todo es una venta y todos somos vendedores, siempre y en todo momento.